Real Madrid y Tottenham empatan a uno en la Champions

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Un autogol de Raphael Varane y un tanto de Cristiano Ronaldo, conseguía por la vía del penal, sirvieron para el empate a un gol entre Real Madrid y Tottenham, correspondiente a la tercera fecha de la actual edición de la UEFA Champions League.

La crónica del partido

En un partido eléctrico, de idas y venidas y con muchos sucesos en las áreas, el Real Madrid y el Tottenham firmaron un empate que deja muy abierta la lucha por el liderato en el grupo H de la Champions League. En la anunciada noche de los goleadores, el duelo entre Cristiano y Kane, sobresalieron los porteros. Lloris, espléndido, sostuvo al equipo de Pochettino cuando mejor jugó el campeón en el segundo tiempo. Después, emergió Keylor, que logró despejar un remate envenenado de Kane en los instantes en los que el Tottenham, con su rival fatigado, entregado a la aventura de un triunfo a toda costa que suele desamparar a su defensa, empezaba a pensar en el triunfo. La igualada arroja un futuro incierto para el Madrid, otra vez sin mucha puntería, con menos premio del que mereció, como suele ocurrirle en casa. Ahora visitará Wembley más exigido. Le esperará un gran equipo, el de Pochettino, que celebró el punto del Bernabéu como una gesta.

El partido, como en los carteles de se busca en las películas del oeste, había nacido como el duelo entre Ronaldo y Kane. El delantero portugués marcó el territorio en su fuerte. Remató al palo un buen pase de Achraf. Después, con la portería para él y Lloris entregado, Benzema decidió echarla fuera. Cosas de Karim, capaz de la mayor genialidad y de la mayor pifia. La jugada saludaba un buen arranque del equipo blanco, chisposo como siempre en la Copa de Europa, y volcado en su juego por la derecha gracias al lateral marroquí, con el que sigue atreviéndose Zidane para suplir a Carvajal. En abril estaba jugando la Youth League, pero eso no pesaba para Achraf, capital en el juego de ataque del Madrid, que otra vez acarició el tanto en otro remate de Cristiano.

Sin verse zarandeado, el Tottenham soportó con oficio el primer cuarto de hora, dominado de palmo a palmo por los blancos. En el minuto 18, aparecía el otro pistolero, pero el cabezazo de Kane lo detuvo bien Keylor. El equipo de Pochettino había despertado. Es un equipo bien estructurado y atrevido. Pronto encontró la manera de hacer daño a su rival. En la banda de Marcelo, por supuesto. Minutos después de que el árbitro obviara un penalti de Casemiro a Llorente, Sissoko encontró la autopista que monta el brasileño en cada partido (especialmente cuando regresa de una lesión) y mandó un balón al corazón del área. Kane intentó el remate de tacón, pero fue Varane quien sorprendía a Keylor (minuto 28).

Con el centro del campo del Madrid desaparecido tras 15 minutos de asueto, el tanto de los Spurs vino a castigar esa fase de impotencia y falta de ideas del equipo de Zidane, con Isco sin encontrar las musas. En estas circunstancias, el equipo blanco recurre a su manual de primeros auxilios. Da a un botón, recupera el empuje y empieza a acorralar a su rival. Se encendieron Modric e Isco, pero fue Benzema quién encontró la llave de la portería de Lloris, tras una combinación maravillosa con Kroos. El claro penalti al alemán lo transformaba Cristiano. Gol número 15 en los ocho últimos partidos de Champions para el portugués, que saca a pasear sus números y no hay cara a cara que se le resista.

El Madrid no se concedió ningún respiro en el segundo tiempo. Dominó de principio a fin. Jugó muy bien por momentos. El Tottenham sólo podía defenderse tras el buen arranque blanco, que arrinconó a su rival hasta topar con Lloris. Resulta sorprendente que el portero francés nunca aparezca en los debates sobre los mejores porteros del mundo. Pareció top. Primero paró con los pies un remate de Benzema en el área pequeña. Después sacó una buena mano a un misil de Cristiano. Más tarde voló hacia el palo para atajar otro buen disparo del portugués, tras una jugada como en los viejos tiempos, la carrera de la noche. El empate era muy poco botín para el juego del Madrid, que se estaba fatigando.

El Tottenham buscó después la anestesia con los pases. Eran los momentos de más desgaste para el Madrid, algo cansado tras el esfuerzo sin premio. Llorente empezaba a llevarse los balones que venían desde las alturas y también se manejó con los pies. En una de esas jugadas, habilitó a Kane, pero Harry no encontró a Sally sino a Keylor. El paradón del portero tico estuvo a la altura de los de Lloris. Cuando quiso salir Asensio, minuto 76, en busca de una genialidad, al Madrid le habían abandonado las fuerzas y las ideas. Se entregó a una victoria a cualquier precio y casi lo aprovecha el Tottenham, que acabó el partido atacando para celebrar su punto de oro.

En otros resultados, el Porto cayó 3-2 ante el Leipzig, Liverpool desbancó al Maribor 7-0, Besiktas venció 2-1 al Mónaco y Shakhtar derrotó al Feyenoord con igual marcador.

Toni Kroos lucha un balón. Foto: @SpursOfficial.

Toni Kroos lucha un balón. Foto: @SpursOfficial.

Llorente jugó cerca de Kane en el ataque. Foto: @SpursOfficial.

Llorente jugó cerca de Kane en el ataque. Foto: @SpursOfficial.

Harry Kane fue fundamental en el gol del Tottenham. Foto: @SpursOfficial.

Harry Kane fue fundamental en el gol del Tottenham. Foto: @SpursOfficial.

Hugo Lloris tuvo un excelente encuentro. Foto: @SpursOfficial

Hugo Lloris tuvo un excelente encuentro. Foto: @SpursOfficial.

(Tomado de Marca)

Manchester City derrota 2-1 al Napoli y sigue imparable

Sterling fue uno de los protagonistas de la noche. Foto tomada de Marca.

Sterling fue uno de los protagonistas de la noche. Foto tomada de Marca.

El dominio local tardó poco en traducirse en goles, porque Sterling marcó en el minuto ocho tras una buena combinación entre Silva y Sané. A mediados de octubre, Sterling ya suma ocho goles en esta temporada, cuando su mejor cifra desde que es profesional es 11 entre todas las competiciones, en su primer curso como ‘citizen’.

Instantes después, otro golpe encima de la mesa, esta vez de Gabriel Jesus tras un magnífico -uno más- pase de De Bruyne. El brasileño sólamente tuvo que empujarla, mientras que el belga volvió a llevarse los elogios de sus compañeros tras la exhibición del pasado fin de semana.

El gol del Napoli llegó de penal. Diawara lo anotó. Antes Mertens había fallado un lanzamiento desde los doce pasos.

(Tomado de Marca)

Dortmund no puede con el APOEL, empatan 1-1 en Nicosia

El APOEL resistió ante el Dortmund. Foto: @apoelfcofficial.

El APOEL resistió ante el Dortmund. Foto: @apoelfcofficial.

El Dortmund se atascó en Nicosia y empató (1-1) ante el APOEL complicándose su futuro en la Champions. Después de tres jornadas, los ‘borussen’ sólo suman un punto. Sokratis marcó el empate y salvó un punto. Pote había adelantado al equipo chipriota. Bartra tuvo en el último minuto el triunfo pero Gudiño lo evitó.

Fue la primera mitad un monólogo alemán ante un adversario sostenido por el entusiasmo que proporciona a sus futbolistas esta competición. Es una oportunidad única para sus jugadores. La forma de asomarse a un escaparate de esta magnitud.

El Borussia Dortmund tuvo el balón y metió a su rival en su campo. Sin embargo, el conjunto germano careció de profundidad. Solo contó con el talento de Andrei Yarmolenko mientras el gabonés Pierre-Emerick Aubameyang no terminaba de recibir el balón en buenas condiciones.

En el tramo final de la primera parte el asunto pintó peor para el cuadro local. El técnico Giorgos Donis tuvo que retirar a su principal argumento ofensivo, el brasileño nacionalizado belga Igor de Camargo. Poco antes del intermedio también tuvo que sustituir, dolido, al portero. Boy Waterman dejó su sitio a Raúl Gudiño.

El choque se agitó después. Tras el intermedio. El Dortmund ya había perdido el control del partido condicionado por la necesidad de marcar. Perdió el orden y se encontró con el marcador en contra.

Pasada la hora de juego, un centro de Lorenzo Ebecilio fue aprovechado por Mickael Poté, que batió a Roman Buerki.

La ansiedad acució al equipo de Peter Bosz. Pero el APOEL no tuvo demasiado tiempo para saborear su ventaja y manejarla a su antojo. Cinco minutos duró la felicidad al APOEL.

se metió otra vez en el partido el representante alemán en una acción de talento de Mario Goetze, que encontró la cabeza del griego Sokratis Papastatho, que llevó la pelota a la red.

Acentuó su acoso el Borussia después. Encerró al APOEL. El preparador visitante recurrió a Alexander Isak por Yarmolenko, que bajó su rendimiento en el último tramo. Antes dio entrada a Maximilan Philipp que saltó al campo en lugar de un defensa, Marcel Schmelzer.

Tuvo una ocasión el cuadro de Nicosia en un remate fallado por Efstathios Aloneftis a pase de Mickaël Poté. Y también otra clara el Borussia, a cinco del final, con un tiro que de Christian Pulisic que salió rozando el palo.

(Tomado de Marca)

Spartak de Moscú golea 5-1 al Sevilla en Rusia

Spartak Moscow's players celebrate the team's second goal during the UEFA Champions League Group E football match between FC Spartak Moscow and Sevilla FC at the Otkrytie Arena stadium in Moscow on October 17, 2017. / AFP PHOTO / Mladen ANTONOV

Foto: AFP.

Al Sevilla se le comienza a hacer bola la vuelta del parón. Se sabía que llegaban las empresas importantes y complicadas, con muchos partidos fuera de casa y los resultados ya no iban a llegar así como así. Debía dar un paso al frente y mostrar que va a pelear por objetivos importantes este curso. La imagen deplorable de la segunda parte en San Mamés no podía volver a repetirse. Y terminó con la cabeza aún más metida entre las piernas que en Bilbao. El conjunto nervionense se marcha de Moscú con una dolorosa derrota que lo saca de las dos primeras plazas de su grupo. Tres zarpazos en el segundo periodo de los rusos, con un Sevilla que mostró un fútbol a ratos valiente e incluso profundo, terminaron por desdibujarle. Esta derrota lo coloca tercero. Toca remar en Champions.

El mayor mal de este Sevilla es por lo que se paga mucho dinero en fútbol: ser mejor en las áreas. En la propia no deja de conceder ocasiones y goles fáciles a los rivales. El Spartak no tuvo que esforzarse demasiado para sonrojar al sistema defensivo de Berizzo. Quizás sea porque el entrenador asume riesgos con un equipo que por fin parecía que tenía un plan y quería jugar a algo. Parece una paradoja decir que hizo un buen fútbol durante 60 minutos, pero evidentemente fue así. Banega cogió el timón y se asoció de maravilla con Nolito y Sarabia. Crearon ocasiones, bailaron a un Spartak que no sabía parar al equipo blanco. Sin embargo, en el gol está la verdad de este deporte y el Sevilla adolece de un goleador de postín. Ben Yedder suma muchos goles ante equipos menores. Los día de verdad se le encoge el pie. Muriel es un melón por calar. Este Sevilla es una Cenicienta, cándida en defensa e inocente en la portería rival.

El Sevilla de las rotaciones, ese que tiene mosca a afición, no termina de definirse por culpa de sus errores individuales. Porque todavía no se sabe si este Sevilla quiere ser carne o pescado. En Moscú dio alguna pincelada. Esa valentía sobre el papel sevillista no impidió que el conjunto local se pusiera por delante tras aprovechar su mejor arma: la velocidad a la contra. Un córner sevillista terminó con el 1-0 de Promes. El gol andaluz debía llegar porque había sido mejor en el primer periodo. Precisamente en un saque de esquina, el origen del 1-0, llegó el empate. Kjaer, que había sido duda hasta última hora, remató en dos ocasiones para igualar el choque.

Antes del descanso tuvo Krohn-Dehli el 1-2 pero el portero hizo la parada de la noche. No cambió el escenario en los primeros minutos del segundo tiempo, sucediéndose las ocasiones para los hombres de Berizzo. Nuevamente el danés disparó con peligro desde la frontal. Ben Yedder tuvo dos, una de ellas de las que no se pueden fallar en Europa tras un posible penalti sobre Krohn-Dehli. Y el fútbol pena los errores como ningún otro deporte, más aún en Champions. En la única jugada medio trenzada del Spartak los rusos anotaron el 2-1 por medio de Melgarejo. No era justo y muy doloroso. Aquí sí que había que comprobar la personalidad de los sevillistas. Y fue precisamente cuando bajó los brazos. Dos goles más en diez minutos y miradas de desconcierto entre los jugadores y cero respuesta desde el banquillo. Promes hizo el quinto al final. Guantazo serio al proyecto nervionense.

El Sevilla tiene un problema. Obviarlo sería absurdo. Posee una propuesta de juego poco cocinada por culpa de las rotaciones diabólicas del técnico argentino, con un mínimo de seis cambios por encuentro. Faltan los automatismos, sobre todo en defensa, ya que en ataque la calidad permite generar ocasiones. Y trabajo con un once base. Berizzo se resiste. Los resultados deberán decidir su camino. Y ahora toca viajar a Mestalla. Berizzo tiene una idea que aún no concibe que pueda ser equivocada. Moscú le ha hecho dudar.

(Tomado de Marca)

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