El gemido de la nada,se convierte sin apenas desearlo,
en un sonido constante en la mente…Los anhelos, son
como una paloma sin alas, que intenta levantar el vuelo.
Juntos, siempre juntos, era tu letanía, ¡que recuerdos
los que se lleva el viento!!.
Acaso puede resultar más difícil querer, que contar los
granos de arena del mar.
Muchos somos los que tenemos las manos vacías de
promesas, pero ávidas de sentir de nuevo una piel
suave, cálida y nacarada.
¿Puede acaso el sauce vivir lejos del agua que lo
nutre?.
¿Puede disiparse el aire para evitar ser inhalado?
¿Puede el río, cambiar su curso natural? O debe
seguir su camino hacia el mar?.
Existe un cielo natural, la tierra gira en su danza
eterna, y la armonía es vital y necesaria para que
todo siga funcionando.

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