BUENA ACTUACIÓN

0
204
“Cada vez que vayamos a renacer, debemos romper
la cáscara  del huevo que nos aprisiona”.
La cáscara está formada de autocompasión, pero
también de miedo a responsabilizarse de la propia
vida y pasar a la acción.
Dentro del huevo, los viejos traumas procuran un
sentimiento de familiaridad, ya que uno acaba
haciéndose amigo de sus penas, mientras que 
afuera se halla el camino a recorrer, la incertidumbre.
Esto explica, por qué hay tantas personas que
parecen resistirse a salir de su postración.
En principio, a nadie le gusta la infelicidad, pero
buscar la felicidad es un duro trabajo que requiere
una entrega considerable.
Quizá, una condición previa a todo proceso de 
recuperación, sea la voluntad de renacer…
Dejar morir el tipo de vida que nos ha hecho sufrir,
y ser capaces de inventar una nueva según nuestras
propias reglas y valores

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.