El Trotamanteles

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UNA «COCIÑEIRA», CASI «MEIGA» ABRE SU «FURANCHO» EN MADRID

Susana Fernández, la conocida presentadora de radio y gran amante de lo gourmet abre y ejerce de gallega «cociñeira»

En Madrid, como en tantos sitios, siempre existen sitios «brujos», con encanto, son los lugares más buscados por los auténticos gastrónomos y gourmet avezados, donde no solo se come bien y los productos, bien cocinados, son de la máxima calidad si no que el responsable, director o dueño ejerce y tiene un especial carisma, personalidad, simpatía o empata remarcados, y sobre todo una amorosa vocación a lo que hace… este es el caso e mi visita del pasado martes, 10 de septiembre, a El Gourmet de Susana.

Y no le extrañe el artículo determinado femenino de «la Gourmet», algo inusual pero es que en este caso, la mandamás y responsable de este curioso «furanchoo 2.0» gallego en el barrio de Salamanca es de armas tomar.

Susana Fernández, es una vivaz gallega de raza, extrovertida, simpática, impetuosa y con una devoción profesional a su querida radio y amados oyentes pero, además, con una afición gastronómica de alto voltaje. De personalidad arrolladora, guapa y lista, es desde hace unos meses la ama y dueña de este bonito establecimiento, dónde todo detalle refleja sus gustos, manías y amores.

Lo he llamado un «furancho 2.0», porque realmente está tienda, bar y comedor. es como una casa particular de una «campesina» gallega donde uno puede comprar, tomar o comer aquello que la gusta, tiene, cocina y quiere, como en los típicos loureiros o furanchos de la recóndita Galicia rural, donde las domésticas «cociñeiras» y beber el vino que prepara su esposo.

Sobre este tema nuestro admirado, Iturriaga, en su blog, El Comedista, nos cuenta…
«Si uno tiene estima por el vino, la comida casera y el ambiente enxebre -o sea, por las buenas cosas de la vida-, hará bien en pararse.
A los furanchos o loureiros (laurel en gallego) se les ha llamado “el secreto gastronómico mejor guardado de Galicia”, “experiencia tradicional definitiva” y han sido objeto de disputas por su supuesta competencia con la hostelería. Pero vamos a ver…
La definición oficial del decreto de la Xunta de Galicia de 2012 que regula su actividad, “se consideran furanchos los locales utilizados principalmente como vivienda privada pero donde sus propietarios/as venden el excedente del vino de la cosecha propia, elaborado en casa para su consumo particular, junto con las tapas que, como productos alimenticios preparados regularmente por ellos/ellas, sirvan de acompañamiento”.

Por ello si entramos en La Gourmet de Susana, ya estamos seducidos por este pedazo de Galicia en Madrid.

A la entrada unos mostradores con vitrinas con platos preparados a diario por Susana y equipo.
Marisco, pulpo, arroces, cocina gallega en su mayoría pero con otros muy de Madrid, callos, conejo, o incluso acordes a los gustos actuales como lomo alto de ternera gallega o, el martes, el plato y tapa del día era una fideua de muy buen aspecto. Una miscelánea de cosas ricas al gusto de la jefa. Véase la carta.

Susana está en todo, recibe, atiende, explica, corta, trinca, sirve y, cuando puede, alterna en alegre e interesante conversación con clientes y amigos. Y cada dos minutos, pizpireta, a la cocina para preparar, hacer o ultimar los platos.

La acompaña, como hidalgo escudero, su marido y cómplice, Antonio Martínez, que como buen pacense y hombre de Dehesa y campo, la compensa en productos ib~ricos, y como empresario de tablas, la administra y asesora. Una conjunción que firma un completo equipo.

Tras la tienda, repleta también de botellas buenas y cómo es normal muy gallegas, incluido un Godello y Mencía propios de Susana hay un espacio con mesas altas para beber o picotear, en grupos o parejas. En el centro, una barra, de unos 3 metros con cuatro o cinco taburetes bien para esperar o bien tomar algo rápido.
Enfrente, a la barra, un pequeño rincón de dos mesas rodeado confortables asientos e ideal para sobremesas (no cierra all mediodía, justo al lado la pecera con el marisco vivo y tras la cocina y servicios un coqueto y más reservado comedor, ya con mantel, para 12 a 14 comensales.

Comí en pequeñas dosis un rico salpicónde centolla muy fino y sabroso, con textura quizá algo desmenuzada, pero de muy buen comer.

Después, Susana, me trajo una de sus especialidades, con más éxito hasta ahora, una nécora viva y que hace en el momento, ella misma, a la plancha; el bicho de mediano tamaño pero bien repleto, por supuesto delicioso y fresco. Viene asado caliente, con una sabrosa y fina salsa de matices muy galaicos. Rica y entretenida entrada qué recomiendo, a mí me pareció muy buena.
Tras el gustoso crustáceo, un conejo asado (véase la foto), bien cocinado tierno y jugoso y exquisito el aliño con el que ha sido rociado, que lo hace más sápido y suculento. Me rechupeteé los dedos.

Por último una lengua estofada, con patata gallega cocida, en cazuela que a mí me encantó Soy forofo de la lengua, para mí uno de los músculos carnes, más interesantes por su textura y sabor, de animal.

Y, como colofón dulce, una esponjosa y ligera, nada pesada ni apelmazada, tarta de Santiago, en su punto actual de poco azúcar, de la que di cuenta en un plis plas.

Acompañé las viandas con un par de copas del Godello y del Mencía, de la casa, para las carnes.

Después de un café y un par de orujos blancos servidos, como toda la comida por Domingo, un profesional y diligente, establecimos una amena interesante tertulia que nos sirvió, al tiempo, para explicarme su idea e historia, nos sirvió para incorporara unos amigos mutuos que en ese momento acertaron a pasar por allí y compartir con nosotros.

Apenas dos tres meses de funcionamiento y ya se otea un casi seguro éxito, conociendo a la pareja. Yo desconocía las grandes dotes de cocinera y mesonera de Susana pero visto lo visto no lo pongo en duda.

La oferta gastronómica es amplia y bastante completa, aunque aún es pronto, me dijeron irán incorporando otras especialidades y exquisiteces tanto gallegas como de otras partes, por ejemplo quesos artesanos gallegos tradicionales y de nuevo cuño, tan interesantes hoy día.

En fin, como les digo, un lugar entrañable divertido, goloso y muy recomendable, dónde hay que ir con tiempo y sosiego para poder disfrutar de los estupendos manjares que Susana mima y cocina y de un ambiente simpático, educado y divertido.

Abre de 10 a 23 horas y de lunes a sábado y domingos de 10 a 16 horas.

Rafael Rincón JM

LA GOURMET DE SUSANA
Jorge Juan, 56
(entre Ppe. de Vergara y Alcalá)
Tlf: 608 75 65 44
28001, Madrid
Metro Ppe. Vergara.

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