Los neumáticos y su importancia en la conducción

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El estado de las cubiertas, de los neumáticos, depende en gran medida de la respuesta de la dirección del vehículo, pero además existen otros factores relevantes que indican cómo influyen los neumáticos en la conducción.

Las cubiertas de las ruedas son tan importantes porque son el único punto de contacto del coche con la calzada, esto hay que dejarlo claro. De aquí se deriva la potente influencia sobre la conducción.

¿Cómo elegir neumáticos y cuándo cambiarlos en el coche?

El tamaño, la marca y el precio son los tres aspectos más valorados a la hora de elegir neumáticos. Los conductores intentan buscar, siempre que sea posible, gomas que ofrezcan una buena relación calidad-precio y que sean aptas para su vehículo.

La cuestión del tamaño es imprescindible, porque cada vehículo tiene unas dimensiones para sus ruedas, de modo que hay que montar neumáticos que se ajusten a ellas. Los neumáticos influyen en el confort, la seguridad y la eficiencia del vehículo.

Con respecto a las marcas y el precio, las primeras marcas de neumáticos, las conocidas por todos, son las más valoradas, las que tienen más prestigio, pero en cambio son las más caras. Por lo general, su calidad es más alta, si bien no todos los bolsillos se las pueden permitir.

Desde hace unos años han aparecido otras muchas opciones, fabricantes que comercializan gomas a precios más económicos y que presumen de buena relación calidad-precio.

Frente a los conductores que confían en estos neumáticos más económicos están también los que prefieren acudir a los neumáticos de segunda mano. Neumáticos KM0, un conocido taller de ruedas en Madrid, ofrece cubiertas de segunda mano testadas y de calidad.

La opción de adquirir neumáticos de segunda mano responde en algunos casos a la idea de reducir el impacto ambiental. Así, colocar cubiertas de segunda mano que todavía estén en buen estado evita tener que producir nuevos neumáticos.

En cualquier caso, la mayoría de los neumáticos que ya no son aptos para la conducción van a formar parte de lo que se conoce como Economía Circular, es decir, viven un proceso de valorización energética o se utilizan para elaborar pistas deportivas, carreteras con más adherencia e incluso prendas de ropa.

Los neumáticos, aunque hay que cambiarlos de manera periódica, son elementos muy duraderos. En la actualidad, estos elementos están preparados para soportar todo tipo de afecciones climáticas o meteorológicas y ser resistentes a desgastes muy altos, para garantizar la seguridad en la conducción.

Por esta razón, no es fácil determinar cuándo es el momento idóneo de cambiar los neumáticos. En principio se habla de sustituirlos cada 50.000 kilómetros, pero esto va a depender del uso del vehículo, el estado de las carreteras, los golpes (bordillazos, impactos) que hayan sufrido las gomas y por supuesto el estado del surco, que mide el nivel del desgaste de los mismos.

¿Qué consecuencias se asocian al mal estado de los neumáticos?

Cuando las circunstancias obliguen a cambiar los neumáticos, hay que hacerlo sí o sí, no se puede dejar pasar tiempo, porque lo que se pone en juego es la estabilidad en carretera.

Ya se opte por neumáticos de primeras marcas, de segunda mano o por marcas menos conocidas, con la seguridad no se juega. Si la liquidez es un problema, existen alternativas como, por ejemplo, acudir a los llamados préstamos urgentes. En la web https://www.credy.es/necesito-dinero-ya-que-formas-hay/ nos muestran cómo funciona esta herramienta de financiación.

Un peligro muy real de mantener los neumáticos en mal estado es sufrir pinchazos. La banda de rodadura de la cubierta posee una gran cantidad de goma y estrías que sirven para evacuar ante condiciones lluviosas y tmejorar el agarre. Una tercera función de la banda de rodadura es servir de elemento de protección frente a los objetos punzantes de las vías. Un neumático en mal estado, con poca banda o mala presión es más propenso a pinchar.

Los pinchazos llevados al extremo tienen como conscuencia los reventones. Cuando el neumático pierde mucha goma reduce enormemente su resistencia y la presión se reduce. Un reventón se puede producir a baja velocidad si se impacto contra un bordillo o si se circula por un bache a cierta velocidad.

En esos casos, la destrucción de la llanta es el mal menor, pues el peligro puoede extenderse hacia la pérdida total del control del vehículo.

Una tercera consecuencia de los neumáticos en mal estado es el desllantado. Las cubiertas se deforman más en las cruvas, es el flanco el que más sufre en las curvas por la acción de los pesos e inercias del vehículo. Esto implica que hay que mantener una conducción responsable y eficiente, para evitar vuelcos.

Un mal estado de las cubiertas no solo tiene consecuencias a nivel de seguridad, también desde el aspecto económico, pues el consumo de combustible es más elevado si están en mal estado. La presión de los neumáticos debe ser la correcta, ni sobreinflado ni subinflado, puesto que en ambos casos se estará circulando en unas condiciones para las que no ha sido fabricado.

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