‘’Todo hombre debe nacer de nuevo el primer día de enero. Empezar una nueva página’’. Henry Ward Beecher

Por: Carlos Martínez Márquez

Ayer, al finalizar el año, apenas me alcanzo el día, para pasar inventario de los acontecimientos más escandalosos que vivió toda la sociedad a lo largo de su cronología. Como ha sido una costumbre, abrir cada año, con una lista de peticiones, a quienes rigen la ordenanza de nuestra cotidianidad. La lista no creo que sea tan larga, como para que no tengamos la capacidad de cumplirlas, a fin de cuenta nos quedamos tan cortos como el año anterior.

Hoy, que apenas inicia el primer día del calendario, he querido de nuevo, llamar la atención a la sociedad, con los temas puntuales que atañe a la paz y al desenvolvimiento del ciudadano, en procura de tener mejor suerte, en sus afanes por alcanzar las realizaciones de lo anhelado. ‘’Creo’’, que es un derecho inapelable que tenemos como seres humanos; pero, de que nos sirve fomentar nuestros deseos y parabienes, si al querer incursionar en una aventura de bienestar a rumbos distintos, se nos cortan las alas, dando paso al exterminio a nuestras aspiraciones?

La sociedad está bien complicada, se ha hecho un gran esfuerzo en cambiarla, pero nos cuesta tanto enmendar nuestros errores, y aun no se avizora un mañana tan optimista. Este año nuevo, no será algo distinto, es el mismo que el anterior, solo que las percepciones no sigan constituyéndose en muro de contención, que impidan abrirnos a una etapa de realizaciones tangibles; que el estado no sea un instrumento de manipulaciones y maquinaciones de los gobernantes de turno y que lo que estén en el círculo de espera, (‘’haciendo swing para otra jornada ofensiva’’) no sigan tomando el camino equivocado, de tratar de hacer las cosas que ‘’nunca se han hecho’’; eso fue un eslogan de malos presagios, que a partir de ahí, las cosas tomaron un color oscuro y que hasta el día de ayer, no se han podido resolver problemas que vayan acorde con los intereses de la ciudadanía.

Hoy, de nuevo, entramos a un nuevo año, y quien sabe, si al momento de estar escribiendo estas líneas, se están produciendo asesinatos extrajudiciales o algún crimen cometido en manos de maltratadores de mujeres o algún violador de menores etc.

La violencia, ya es una situación endémica, por donde quiera se producen a cualquier hora del día, la delincuencia siempre al acecho y el ciudadano desprotegido; los políticos están insaciables, arrasando con todo, como reptiles depredadores de la amazonia y enfocados en cuestiones que atañen a sus propósitos personales. La justicia ha sido genuflexa y vulnerable por parte de inquisidores, que procuran, hacer enmiendas que se ajusten a sus medidas y apetencias. El tránsito, por otro lado, es un desastre, no veo una solución inmediata para que los vehículos de circulación lleguen a sus destinos en tiempo récord. La autoridad que rige el tránsito, cada vez, incapaces de coordinar una acción que no sea otra cosa, que la de ralentizarlo y hacernos la vida insoportable.

Mis expectativas para este inicio de año 2019, sea un año menos traumático, próspero y saludable para todos. Que canalicemos la energía de manera positiva; sonriamos más, seamos mejores personas, menos egocentristas y más compasivos con nuestros iguales, practicar lo que predicamos, hagamos las cosas correctamente y sin aguajes. Utilicemos el tiempo de manera inteligente y sin despilfarros, procuremos a la vez, en este año nuevo, reine la sensatez y que la violencia no siga causando estragos, enluteciendo los hogares en cada rincón del país. Que los gobernantes, entiendan, que tenemos derecho a transitar por un horizonte más claro, para respirar a la vez, un aire más limpio.

Feliz año 2019!

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