El gobierno de Brasil aseguró que continuará exportando carne bovina al mercado europeo, incluso ante las nuevas exigencias sanitarias y de trazabilidad anunciadas por la Unión Europea. La declaración fue realizada este martes por el ministro de Agricultura, André de Paula, durante un evento del sector agropecuario en Brasilia.
Según el ministro, las autoridades brasileñas fueron sorprendidas por la anticipación de las discusiones públicas sobre las nuevas reglas europeas, que todavía estaban siendo tratadas en reuniones técnicas entre representantes de ambas partes.
“Fue una anticipación de un tema que aún estaba en debate técnico”, afirmó André de Paula.
Las nuevas medidas impulsadas por la Unión Europea no se limitarían únicamente a restricciones sobre el uso de antibióticos. El bloque europeo también busca implementar controles más estrictos relacionados con la sanidad animal, la segregación de la producción y la trazabilidad individual del ganado, lo que podría obligar a cambios importantes dentro de la cadena productiva brasileña.
A pesar de la preocupación generada entre productores y exportadores, el ministro intentó transmitir tranquilidad al mercado y destacó la fortaleza del sistema sanitario brasileño.
“Brasil posee un sistema sólido de defensa agropecuaria. Somos uno de los mayores productores de proteína animal del mundo y exportamos a más de 170 países. Seguiremos exportando carne a Europa”, declaró.
El funcionario también confirmó que representantes del gobierno brasileño ya mantuvieron una reunión con el embajador de Brasil ante la Unión Europea para iniciar el alineamiento de las negociaciones y aclarar los puntos considerados todavía “incipientes” por parte de las autoridades brasileñas.
El vicepresidente Geraldo Alckmin señaló además que las evaluaciones europeas podrían realizarse “cadena por cadena”, analizando por separado los diferentes segmentos del agronegocio brasileño.
Presión creciente sobre el agronegocio brasileño
Las nuevas exigencias europeas llegan en un momento delicado para el sector agropecuario de Brasil. Durante el mismo evento, la exministra de Agricultura Tereza Cristina advirtió que el agro enfrenta una combinación de factores externos e internos que aumentan la presión sobre los productores.
Entre los problemas mencionados están los impactos de la guerra en Ucrania sobre el mercado global de fertilizantes, además de los conflictos en Oriente Medio, que han afectado la logística y el transporte internacional.
En el escenario interno, Tereza Cristina criticó el elevado costo del crédito rural en Brasil.
“Tomar préstamos con tasas de 18% o 22% es una locura”, afirmó.
La exministra defendió cambios en el modelo del Plan Safra y pidió ampliar los mecanismos de seguro rural ante los riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño.
Por su parte, André de Paula reconoció las dificultades económicas que atraviesa el sector y afirmó que el gobierno trabaja para buscar tasas de interés más accesibles y soluciones al endeudamiento rural.
“Aunque el escenario es desafiante, vamos a seguir defendiendo el crecimiento del sector dentro del gobierno federal”, concluyó el ministro.








