Los deferentes sectores de un segmento castigado
Luego de un 2024 para el olvido y un 2025 donde, a pesar de la estabilidad del tipo de
cambio y algún que otro anuncio de alivio impositivo, la industria pesquera no logró
recuperar rentabilidad.
A pesar de la crisis, Argentina sigue siendo un país pesquero relevante, representando alrededor del 0,4% de la producción pesquera mundial; posicion que los funcionarios de Nacion menosprecian, y se estima una pérdida de más de $200 millones en exportaciones en lo que va de 2025, interesante numero por cierto.
Teniendo en cuenta este mapeo de situacion profesionales con formacion academica en el tema, en articulación con Cámaras empresariales mas gremios del sector conformaron una mesa de estudio y dieron forma a un Plan Estrategico para la pesaca Bonaerense, Giuliano Falconnat un reconocido Asesor Internacional que entre sus aportes resalta su participacion en el tema exploracion marina, que empresas extranjeras realizaron en las costas de Mar del Plata Argentina, fue parte de esta impronta y elevaron a las autoridades del Gobierno de la Provincia un “Plan Estratégico para la Pesca Bonaerense”.
Dicha propuesta fue presentada al Ministerio de Desarrollo Agrario, que tiene a su cargo
la Dirección Provincial de Pesca a, como a toda la cartera que acompañan al Sr Gobernador Axel Kicillof, con la finalidad de poner en el tapete la cruda realida, lo que buena parte del sector considera que
debería llevarse a cabo para potenciar la actividad.
Donde las aciones del Gobierno Nacional continúan atentando contra el desarrollo de una matriz y capacidad instalada, aplicando ajustes con desconocimientos, debido a la no quita de retenciones, el
aumento del derecho único de extracción (DUE), el incremento de costos en combustible
y energía, entre otras medidas con impacto negativo directo en la matriz productiva, teniendo enfrente que son 5.000 puestos de trabajo en riesgo.
Este Plan Estratégico consta de 4 ejes de trabajo y numerosas propuestas dentro de las
cuales se destacan principalmente:
-La desburocratización del sector a través de la creación de un ventanilla única de
trámites para la pesca que unifique solicitudes entre los distintos niveles del Estado,
simplificando y descomprimiendo la carga administrativa.
-Jerarquizar el área sin la necesidad de asignar más fondos públicos, unificando las
Direcciones que se encuentran debajo de la Dirección Provincial para crear la
Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, rango de gestión que el sector supo tener hace
años.
-Promover la formalización laboral en la actividad, fundamentalmente en la Pesca
Artesanal, donde la trazabilidad se pierde, lo cual impide acceder a mercados
competitivos y generar una cadena de valor más amplia.

Al respecto del Proyecto, Falconnat destacó “este es un humilde aporte al Gobernador
Kicillof y su equipo para que la Provincia de Buenos Aires vuelva a tener un rol
preponderante en el Consejo Federal Pesquero, con el Puerto de Mar del Plata como
sitial de referencia para el dialogo y la trasnformacion, en medio de una coyuntura que exige inmediata recuperación para sostener los puestos de trabajo asociados a la actividad”.
Al ser consultado por los pasos a seguir en torno a esta presentación, sentenció “nos
encontramos trabajando con el equipo económico en una segunda
etapa de la propuesta, donde dejaremos asentadas metas, indicadores, plazos y
financiamiento para la implementación del Plan.
Aún no hemos recibido respuesta formal de las autoridades pero somos optimistas en que verán con buenos ojos el documento y nuestra intención de colaborar con el fortalecimiento de una industria tan importante para la región”.
El sector pesquero de Agentina vive una crisis estructural profunda, con una produccion en declive, a pesasr de algunos repuntes recientes, que no abarcan todo el sector de la costa ARGENTINA.
Los principales problemas son la competencia desleal de la pesca ilegal, conflictos gremiales y laborales, una estructura de costos elevada y un marco regulatorio obsoleto. Esto ha llevado a pérdidas económicas significativas, con al menos doscientos millones de dólares perdidos y alrededor de cinco mil empleos en riesgo.








