Con apenas 10 años, la artista ecuatoriana Dana Sofía Tayo Rosero comienza a llamar la atención en el ámbito del arte infantil con una propuesta que, según su familia, busca convertir el amor, la paz y el respeto en lenguaje pictórico.
Dana, nacida en Ambato, Ecuador, y residente en Nueva Jersey, presentó el Almorismo en el contexto de la Cumbre Internacional de Derechos Humanos 2026, vinculada a actividades desarrolladas en Naciones Unidas. Su primera obra oficial, “Mona Lisa Amorosa”, fue llevada a este escenario internacional como parte de una propuesta artística relacionada con los valores de los derechos humanos.
El movimiento fue creado por Dana en Estados Unidos y toma su nombre de la combinación de las palabras alma y amor. Su planteamiento artístico incorpora elementos asociados con la paz, la amistad, la esperanza, la naturaleza, la unión y el respeto, desde una perspectiva marcada por la sensibilidad infantil.
Una infancia entre pinceles y lienzos
Dana es hija de Norma Leticia Rosero Espinoza y del artista ecuatoriano Gonzalo Tayo Silva, conocido artísticamente como GOTASI y creador del Piramidismo Cromático.
Desde sus primeros años, la niña estuvo vinculada al mundo de la pintura. De acuerdo con los registros familiares, desde pequeña mostró interés por los lienzos y los materiales artísticos, acompañando el trabajo de su padre y creciendo en un entorno relacionado con exposiciones y actividades culturales.
Actualmente cursa quinto grado en North Dover Elementary School, en Dover, Nueva Jersey. Aunque sus raíces familiares están en Ecuador, el Almorismo fue concebido y desarrollado en Estados Unidos, país desde el cual la familia busca proyectar internacionalmente la propuesta.
“Mona Lisa Amorosa”, la primera obra
La primera creación oficial del movimiento es “Mona Lisa Amorosa”, una reinterpretación de la conocida imagen de la Mona Lisa a través de símbolos relacionados con el amor y la naturaleza.
La obra incorpora corazones, colores y otros elementos destinados a representar afecto, unión y esperanza. Con ella, Dana establece las primeras bases visuales de un lenguaje artístico que pretende diferenciarse por su enfoque centrado en valores universales.
Según una revisión preliminar de antecedentes realizada por la familia, no se ha localizado hasta ahora un caso documentado equivalente de una niña de 10 años que haya creado, nombrado y desarrollado una propuesta pictórica acompañada de una filosofía y un lenguaje visual propios. Este elemento convierte la experiencia de Dana en un caso particularmente singular dentro del arte infantil contemporáneo.
El arte como vehículo para hablar de derechos humanos
Durante 2026, Dana presentó el Almorismo y “Mona Lisa Amorosa” en el marco de actividades relacionadas con Naciones Unidas. En ese contexto, entregó su obra a la Dra. Mary Shuttleworth, presidenta de Youth for Human Rights International.
Shuttleworth expresó su disposición a continuar impulsando la educación en derechos humanos y a considerar el mensaje del Almorismo como una herramienta artística capaz de acercar conceptos como el amor, la paz, la dignidad y el respeto a nuevas generaciones.
La experiencia permitió a la joven artista vincular su propuesta pictórica con un escenario internacional dedicado a la promoción de los derechos humanos.
Una pieza conmemorativa que terminará en su escuela
Como parte de esta experiencia, Dana recibió también una pieza conmemorativa por el 25.º aniversario de Youth for Human Rights International, relacionada con una piedra de tsavorita, una gema de color verde.
Para la familia Tayo Rosero, el valor de la pieza trasciende cualquier consideración económica. Su principal significado está relacionado con el recuerdo de la participación de Dana en una experiencia internacional vinculada al arte y los derechos humanos.
Por ese motivo, la familia decidió donar la pieza a North Dover Elementary School. El objeto será presentado dentro de un cofre especial como símbolo de agradecimiento y como un mensaje dirigido a la comunidad educativa: los niños pueden desarrollar talentos y proyectos propios cuando encuentran espacios donde sus capacidades sean reconocidas y estimuladas.
A sus 10 años, Dana Sofía Tayo Rosero inicia así una trayectoria artística que conecta sus raíces ecuatorianas con una propuesta nacida en Estados Unidos. El Almorismo busca ahora encontrar su propio espacio en el panorama artístico infantil y llevar, mediante la pintura, un mensaje basado en el amor, la paz, la unión y el respeto a los derechos humanos.








