Málaga.- Un silencio denso y un intercambio de miradas atónitas recorrieron la conferencia de prensa que se llevó a cabo en el Teatro del Soho CaixaBank. Ocurrió en el momento preciso en que la creadora, directora e intérprete malagueña Alessandra García anunció públicamente que se despide de los escenarios tradicionales. Pese a contar con todo el respaldo del Sohol, el apoyo incondicional de Antonio Banderas y la residencia en una de las instituciones teatrales más relevantes de la región, la ganadora del Premio Max por Mujer en cinta de correr sobre fondo negro ha decidido renunciar al confort de las cuatro paredes para buscar la libertad y la luz en la naturaleza.
La artista presentó ¿Tú sabes lo que es una posidonia?, una propuesta escénica producida por el Teatro del Soho CaixaBank que se estrenará el próximo 24 de septiembre y permanecerá en cartel hasta el domingo 27 de septiembre, antes de iniciar su gira por el Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz y el Teatro Central de Sevilla.

Visiblemente emocionada durante la rueda de prensa y en la entrevista posterior concedida a este medio, Alessandra desgranó la valentía, la vulnerabilidad y la urgencia artística tras esta decisión. Lejos de discursos dogmáticos o calculados, la creadora malagueña asumió abiertamente la incertidumbre que conlleva este salto al vacío:
»No sé lo que estoy haciendo. No sé si en algún momento me arrepentiré en unos años y diré: ‘¿pero qué hiciste?’. Pero lo tengo que hacer, porque ya no me siento contenta en la forma en que estoy actuando».
Esta confesión de absoluta sinceridad refleja que no se trata de un retiro acomodado de las artes escénicas, sino de una imperiosa necesidad de metamorfosis conceptual: abandonar el edificio teatral «a la italiana» para abrazar los códigos del arte contemporáneo, interviniendo el espacio vivo fuera de las tres paredes de la sala convencional.
Esta decisión conecta con los lenguajes de la acción en el espacio público y la intervención del entorno, un impulso por investigar el situacionismo que la creadora retoma tras siete años de maduración desde su anterior éxito.
En las páginas del dossier de la obra y durante su intervención, la propia artista evoca la intensidad de la relación que ha mantenido con las tablas y las razones de su partida:
»Recuerdo decirle a la mujer que amo, cuando estábamos en estadio de conquista: «Violeta, el teatro para mí es lo más importante». Era mi mastodonte, mi cueva dorada, el amor que siempre quiero abrazar. Han pasado trece años y ahora quiero irme, decirle que he conocido la naturaleza y los espacios infinitos y que su oscuridad ya no me ilumina y su silencio me atrona».
La obra condensa así una triple ruptura: con la formación dramática académica, con la estructura arquitectónica del teatro y con su esfera personal y afectiva. «Decirle adiós a todos los teatros del mundo da muchísimo vértigo, los dientes castañean y el corazón palpita, pero el tiempo es la performance más exigente», confiesa.

El arte frente al atardecer: la fascinación por lo impredecible
Frente al rigor controlado de una sala a oscuras, Alessandra busca reencontrarse con la belleza orgánica del entorno. Durante la conversación, la creadora transmitió con entusiasmo la fascinación de actuar junto al mar, donde la iluminación no proviene de focos programados, sino del propio sol que cae tiñendo el cielo de tonos amarillos y anaranjados mientras asoman las primeras estrellas.
En ese marco natural, el hecho escénico se nutre de la vida misma: bañistas que se visten en la orilla, personas que nadan sin percatarse del espectáculo y transeúntes que se detienen a observar qué sucede. Para García, ese diálogo directo con lo cotidiano y lo inesperado es donde reside la verdadera potencia de su nueva búsqueda artística.
Más allá de la carga conceptual del montaje, quienes acudan al Teatro del Soho se encontrarán con una obra milimétricamente construida y con un despliegue técnico de primer orden. En los fragmentos mostrados a la prensa se aprecia cómo el propio montaje revela los entresijos de la maquinaria teatral, aquello que habitualmente el público no ve: la iluminación, la escenografía, el vestuario y el trabajo técnico entre bambalinas cobran un protagonismo directo en la narrativa.
Como muestra de ese dinamismo, la artista llega a subirse a una grúa elevadora para desplegar esa energía física y escénica desbordante que la caracteriza.
Sin embargo, uno de los aspectos indispensables para el espectador será situar el foco en la escucha atenta: resulta fundamental poner mucha atención al texto de la obra. En cada frase pronunciada se encuentran las respuestas clave sobre el significado profundo del teatro, la puesta en valor del trabajo de cada uno de los integrantes del equipo creativo y, principalmente, la desnudez del sentimiento que mueve a Alessandra en esta despedida.
Pese al impacto de su despedida del edificio teatral, la malagueña quiso aclarar que esta decisión no supone una retirada de la dinamización cultural. Alessandra mantendrá intacta su labor como gestora y directora artística de Autóctonxs, el festival de escena viva que organiza anualmente en el propio Teatro del Soho CaixaBank para impulsar el talento contemporáneo local.
La génesis de esta coproducción cuenta además con el respaldo explícito de Antonio Banderas, quien le propuso el proyecto tras reconocer la capacidad de la artista para trascender fronteras: «Niña, lo nuevo tuyo quiero que sea una coproducción con el Teatro del Soho CaixaBank. Haces que lo local se vuelva universal y eso lo tiene muy poca gente».
¿Tú sabes lo que es una posidonia? se plantea como una cita imperdible con el teatro contemporáneo. Es la oportunidad de experimentar una propuesta completamente nueva y presenciar el acto de valentía de una mujer que, tras haber luchado y conquistado la cima de las artes escénicas, decide marcharse en su momento de máximo reconocimiento.
Durante la presentación, García estuvo arropada por su equipo creativo, integrado en su mayoría por profesionales andaluces afincados en Málaga: Violeta Niebla (interpretación, producción y asistencia de dirección), Ramón Gázquez (interpretación y dramaturgia), Ximena Carnevale (flowmotion danza), O-SH Studio (espacio escénico), Cinthia Pingel (vestuario), Víctor Jiménez (iluminación), Juan Diego Calzada y Daniel Blacksmith (espacio sonoro) y Jorge Acanto (visuales).
Como resumió Violeta Niebla al término del encuentro con la prensa: «Como la obra representa una despedida con el teatro, Alessandra intentará decir adiós a todos los teatros posibles».
Las funciones tendrán lugar en el Teatro del Soho CaixaBank del jueves 24 al domingo 27 de septiembre. La función de clausura del domingo promete ser, sin duda, uno de los momentos más emotivos e intensos de esta despedida escénica.



