Por Tiziana Volta
El Salón Internacional de la Horticultura Ornamental y el Paisajismo, celebrado en Parma del 7 al 9 de octubre, reunió a empresas, viveristas, diseñadores y profesionales de distintos mercados para debatir sobre los desafíos del sector. La gestión del agua, la transformación de los espacios urbanos y la cultura del paisaje marcaron una edición que fue más allá de la exposición comercial.
El paisaje contemporáneo está cambiando. El cambio climático, la disponibilidad de agua, la pérdida de biodiversidad y las nuevas necesidades de las ciudades exigen replantear la forma de producir plantas, diseñar jardines y gestionar los espacios verdes. Estas cuestiones no conocen fronteras y requieren conocimientos, experiencias y soluciones que puedan compartirse entre profesionales de distintos países. En este contexto se sitúa Greenitaly 2026, el Salón Internacional de la Horticultura Ornamental y el Paisajismo, cuya segunda edición se celebró en Fiere di Parma, Italia, del 7 al 9 de octubre. La manifestación reunió a empresas, viveristas, compradores internacionales, paisajistas, técnicos, asociaciones e instituciones, consolidando su vocación de encuentro profesional para toda la cadena del sector verde.
La dimensión internacional es uno de sus elementos distintivos. A los operadores italianos se sumaron 200 compradores extranjeros inscritos, procedentes de los principales mercados europeos y de regiones como Oriente Medio, el norte de África, Asia Central y Norteamérica. Una presencia que favorece las relaciones comerciales, pero que también permite confrontar las necesidades de mercados diferentes e identificar tendencias que pueden influir en la evolución del sector.
Greenitaly no es una feria dirigida al público aficionado, sino un encuentro profesional en el que convergen la producción viverística, las tecnologías, el diseño y la arquitectura del paisaje. Su interés reside en reunir a quienes producen las plantas, quienes las seleccionan e incorporan a los proyectos y quienes deben garantizar su desarrollo y mantenimiento a lo largo del tiempo.
El objetivo va más allá de presentar novedades comerciales: se trata de comprender cómo están cambiando las necesidades del sector y qué respuestas pueden ofrecer la investigación, la innovación y la colaboración entre profesionales.
«El verdadero tema de Greenitaly no es el jardín entendido como espacio estético, sino el paisaje, dentro del cual el verde adquiere un significado político y social», explica Gloria Oppici, Brand Manager de Greenitaly.
Esta perspectiva invita a considerar las plantas no como elementos ornamentales aislados, sino como componentes vivos de sistemas complejos. Su elección y su desarrollo dependen del suelo, el clima, el agua disponible, la biodiversidad y las posibilidades de mantenimiento. En los espacios urbanos, además, el verde puede contribuir al confort climático, mejorar la habitabilidad y ofrecer nuevos espacios de encuentro.
La producción viverística y el diseño del paisaje están, por tanto, cada vez más relacionados. Conocer las características de las plantas, anticipar su evolución y valorar las necesidades de gestión resulta esencial para construir espacios verdes duraderos y adaptados a las condiciones de cada territorio.
Uno de los ejemplos más significativos de esta visión fue el encuentro organizado por AIGP el 8 de octubre: El agua en el paisaje: el río, la vida, la naturaleza, el juego y el bienestar.
El debate abordó las distintas funciones del agua en el proyecto paisajístico y territorial, desde la convivencia entre las ciudades y los ríos hasta los biolagos y las biopiscinas, pasando por los espacios públicos y los lugares destinados al bienestar.
La relación entre los cursos de agua y los entornos urbanos plantea la necesidad de superar las intervenciones basadas exclusivamente en la canalización y la contención, recuperando el valor ecológico de las riberas, los márgenes y las conexiones naturales. En jardines y espacios abiertos, los sistemas de fitodepuración y los biolagos ofrecen otras posibilidades de integración entre agua y vegetación.
En las ciudades, los jardines de lluvia y otros sistemas de gestión natural del agua pueden contribuir a afrontar las precipitaciones y mejorar las condiciones microclimáticas, al tiempo que generan espacios de uso colectivo.
El tema pone de manifiesto una cuestión fundamental: el agua ya no puede considerarse un elemento secundario del proyecto, sino un recurso que debe integrarse desde el principio en la planificación del paisaje. Su gestión conecta la investigación, el conocimiento botánico, la planificación urbana y las decisiones técnicas, y constituye un ejemplo concreto de los desafíos que requieren una visión interdisciplinar.
Junto a la dimensión profesional y técnica, Greenitaly reservó un espacio a dos iniciativas culturales que permiten observar el mundo vegetal desde perspectivas diferentes: el concurso literario Le piante ci salveranno (Las plantas nos salvarán) y el concurso fotográfico dedicado a Dario Fusaro, bajo el tema El jardín en las cuatro estaciones.
El certamen literario, organizado en colaboración con la revista Leggere, recibió más de 350 relatos de toda Italia. Los cincuenta textos seleccionados se reunieron en una antología presentada durante la manifestación, junto con la entrega de premios a los ganadores.
La iniciativa propone explorar, a través de la escritura, la relación entre las personas, los árboles, los bosques, los jardines y el medio ambiente. El paisaje se convierte así en materia narrativa y en una oportunidad para reflexionar sobre el papel de la naturaleza en la vida contemporánea.
El concurso fotográfico dedicado a Dario Fusaro invita, por su parte, a observar la evolución del jardín a lo largo del año. La luz, las floraciones, los colores y las transformaciones de la vegetación muestran un paisaje vivo, cuya identidad cambia con las estaciones y el paso del tiempo.
Estas dos propuestas culturales aportan una dimensión complementaria a una feria reservada a los profesionales. La literatura y la fotografía no sustituyen el conocimiento técnico, pero contribuyen a interpretar el paisaje, reconocer su valor y enriquecer la mirada de quienes trabajan con las plantas y los espacios verdes.
La gestión del agua, la adaptación al cambio climático, la sanidad vegetal y la calidad de los espacios públicos son cuestiones que afectan a profesionales y administraciones de numerosos países. Ninguna solución puede aplicarse de manera idéntica a todos los territorios: hacen falta investigación, experiencia, conocimiento de las condiciones locales y capacidad para evaluar las distintas alternativas.
En este sentido, una manifestación internacional como Greenitaly ofrece una oportunidad para poner en contacto a los protagonistas de la cadena del verde, conocer nuevas propuestas y confrontar necesidades y experiencias. La exposición comercial constituye una parte del encuentro; los debates profesionales y las iniciativas culturales amplían su alcance.
El valor de Greenitaly reside precisamente en conectar mercados, competencias y visiones del paisaje para contribuir a orientar la evolución del sector. No se trata únicamente de mostrar qué se produce o qué tecnologías están disponibles, sino también de plantear qué problemas deben afrontarse y qué conocimientos pueden ayudar a encontrar respuestas.
El futuro del verde depende de la capacidad de integrar producción, diseño, investigación y gestión. Y también de comprender que el paisaje no es solo una cuestión estética: es un patrimonio natural y cultural, una parte esencial de nuestras ciudades y una responsabilidad compartida.
Info: https://greenitaly.net/









