Alrededor de 92.000 personas llenaron este sábado el centro de Madrid en una gran manifestación por la paz en Gaza, según los datos de la Delegación del Gobierno. No obstante, los organizadores elevaron esa cifra hasta 400.000 asistentes.
La marcha llegó en torno a las 20.30 horas al final de su recorrido en la plaza de Callao con miles de personas aún en la parte inicial del recorrido. “El Paseo Del Prado sigue colapsado”, dijeron miembros de la organización provocando aplausos y celebración entre los presentes.
Miles de personas abarrotaron el centro de la capital pidiendo el fin del “genocidio” en Gaza y el embargo comercial y armamentístico a Israel, cuya legitimidad como país negaron los manifestantes durante toda la protesta. “No es un país, es una ocupación”, gritaron.
A la cabeza de la manifestación varias mujeres con hijab y pañuelos palestinos fueron alentando a los protestantes con numerosas proclamas como “boicot a Israel”, “las tierras robadas serán recuperadas”, y “Palestina vencerá desde el río hasta el mar”.
Pusieron, además, el foco en los niños asesinados, en el bombardeo de hospitales y en el primer ministro Israelí, Benjamin Netanyahu, como responsable de todo lo ocurrido en Gaza. También se refirieron al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en la semana en que se votará la convalidación del decreto ley de embargo a Israel. “A Pedro Sánchez queremos preguntar a cuántos niños tienen que matar para acabar con el sionismo criminal”.
Clamaron contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y contra el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, por negar la existencia de un “genocidio”. “Ayuso, Almeida iros a la mierda”, reprocharon a su paso por Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid.
No se libraron tampoco de la crítica algunas de las grandes compañías, a quienes los manifestantes hicieron cómplices de lo que sucede en Palestina. Mientras la marea subía por Gran Vía, la multitud cargó contra McDonalds, Burger King y Zara a medida que pasaba por delante de sus comercios.
A la llegada a Callao, la organización anunció que el tramo de El Prado, donde comenzó la manifestación junto a la estación de Atocha, aún seguía “colapsado”. Al anunciarlo a través de la megafonía que portaban los presentes, celebraron y aplaudieron por el éxito de la convocatoria.

Cientos de manifestantes permanecen en los alrededores de la plaza de Callao de Madrid una hora después de finalizar la manifestación que ha recorrido el centro de la capital por la paz en Gaza, lo que está generando cierta tensión con la Policía ante su negativa a disolverse y marcharse a sus casas.
Una cadena humana de gente pretendió avanzar más allá del recorrido previsto y continuar la protesta por la Gran Vía hacia Plaza de España, pero los agentes del Cuerpo Nacional de Policía con 12 furgonetas que bloquean la calle.
Ante la presión de algunos de los manifestantes, empeñados en dirigirse hacia los policías, parte de los organizadores pidieron frenar los intentos para que la movilización convocada hoy en Madrid acabara sin incidentes ni episodios violentos.
La Policía Nacional mantuvo la calma y no necesitó intervenir ni hacer siquiera amagos para cargar, si bien prepararon las defensas extensibles y bajaron la visera de los cascos para estar prevenidos.
Sin embargo, los manifestantes acabaron sentándose en el suelo para ocupar toda la calle y dejar clase que no piensan marcharse por ahora. La mayoría de ellos vestían pañuelos palestinos y varias decenas comenzaron a taparse la cara.
Una de las personas que portaba el megáfono para arengar la protesta provocó que sus compañeros guardaran un minuto de silencio con las manos en alto por su familia en Gaza.
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