Hace medio siglo, una generación entera de Argentina y muchos otros países de América despidió con emoción y desasosiego, al dúo formado por Nito Mestre y Charly García; “Sui Generis”. Una banda que marcó con fuego una época, y cambió sus vidas y la historia del rock argentino para siempre.
Ese Adiós Sui Generis que estremeció en dos conciertos multitudinarios en el estadio Luna Park de Buenos Aires, fue un antes y un después no sólo para sus seguidores, sino también para los propios artistas; por eso Mestre emprendió un viaje único por el recuerdo de esa música, con su gira por España “A 50 años del adiós”. Un tour producido por Tribal Producciones, que brilló en Madrid, Barcelona, Valencia y como cierre de broche de oro en Málaga, en La Cochera Cabaret donde se revivió la gran despedida.
Para ir calentando el ambiente, el show comenzó con una presentación en solitario de Diego Merino, el artista y amigo eterno de Nito Mestre que llegó desde Villa Langostura, la gran Patagonia Argentina, para acompañarlo. Tres clásicos entrañables de ese país, fueron su repertorio: “Penumbras” de Sandro, “El Arriero” de Atahualpa Yupanqui y “El Témpano” de Juan Carlos Baglietto, para un final con toda la energía y la fuerza de su impactante voz. Y entre los fuertes y bien merecidos aplausos para Merino, sin hacer ruido y como uno más del lugar, ingresó al escenario Nito Nestre con el resto de su banda. Acompañado por Luis Castro en la guitarra y Mariano Díaz en el teclado, se puso a afinar su viola muy tranquilo. Con la humildad que lo caracteriza, agradeció y dio la bienvenida a su público; y bromeando dijo: “El primer tema se llama: afinando”. Muy rápidamente le gritaron desde la platea: “Verte afinar ya es todo”; y él respondió: “Con que poco se conforman” y así con palabras simples de lo que podría ser un diálogo de amigos, comenzó una velada que ya se predecía como única e inolvidable.

“Aprendizaje” fue el tema elegido para abrir la noche, un himno de los años 70, que describe la búsqueda de la libertad y la verdad, venciendo los obstáculos de la rigidez educativa y los prejuicios sociales. Luego llegó “Hay formas de llegar” una dulce canción más reciente, del álbum “Mestre” que Nito escribió en 2005.
Volviendo a la década del 70, pero está vez al álbum “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, empezó a sonar “El Tuerto y los ciegos” que con frases únicas como “La mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver más allá”, habla sobre el mito de Cassandra quien tiene el don de predecir lo que sucederá en el futuro, pero la desdicha de que nadie puede creer en su palabra. En ese momento Diego Merino quien acompaña a Nito con coros y guitarra, pidió que se la dedique a su hija, quien se llama de la misma manera por esta canción.
La gran sorpresa de la noche surgió con las increíbles anécdotas que Nito contó de su época con “Sui Generis”, y también al descubrir en el artista una fase humorística, que hizo que el espectáculo tenga un plus que sorprendió a más de uno.

El primer recuerdo que compartió con el público, fue cuando comenzaron a cantar y componer canciones con Charly García, con el cual compartía colegio: “Cada uno o dos meses agarrábamos nuestra guitarra española, una grabadora y visitábamos alguna discográfica -cuenta Nito– Teníamos 4 temas que eran los favoritos, y el que se hizo más famoso que fue “Canción para mi muerte” justamente no lo elegíamos. Teníamos 17 años y sabíamos mucho de marketing. –bromeó el artista, y continuó contando- En todos los casos, cantábamos los temas y nos despedían diciéndonos: ustedes no sirven, vayan a hacer otra cosa, y así… sucesivamente. Pero una vez en la discográfica Philips Record, acordamos una cita con un productor que se llamaba, por ponerle un nombre Jorge García, que cuando terminamos de cantar nos dijo que nuestras canciones iban a ser un éxito, que íbamos a hacer shows en todos lados, viajar en remis y en aviones al extranjero, que íbamos a necesitar guardaespaldas por el asedio de las chicas y que volvamos la semana próxima para firmar un contrato. Cuando regresamos al lugar, en la oficina había otra persona, a quien le contamos que teníamos una cita con Jorge García para firmar un contrato, pero ese individuo nos dijo que él era Jorge García, el Productor de Philips Record y que no sabía de qué estábamos hablando, invitándonos a retirarnos. Lo que ocurrió fue que el que nos atendió la primera vez era un hombre que trabajaba de ordenanza, que se llamaba igual y que nos estuvo tomando el pelo”
Apenas Nito terminó de hablar, empezó a sonar el tema nombrado: el nostálgico e inolvidable clásico “Canción para mi muerte” del disco “Vida”, que hizo estremecer y hasta lagrimear a más de uno. Después llegó la poética declaración de amor de “Quizá porqué” y todo se terminó de llenar de magia con “Cuando comenzamos a nacer”.
El valor indescriptible de cada palabra de esta última canción hizo que un asistente le cuente a Nito, que usó la letra del tema, para educar a su hijo; y que, además le pregunte cómo la escribió. Respuesta que Nito gambeteó al mejor estilo de Maradona, bromeando al decir que junto a Charly, pudieron haberla robado.

Las anécdotas continuaron para hablar del largo camino andado y del duro, pero también entrañable paso del tiempo: “Seguramente nos veremos en el otro lado y espero que haya equipo de sonido”, dijo a su público Nito, volviendo a bromear.
De repente la sala empezó a vibrar con los primeros acordes de “Distinto tiempo”, y todo se colmó de una emotividad compartida, cuando el público cantó hasta la última estrofa de la apasionada canción, que nació en los años 80 para lanzar como solista a Mestre, hacia lo más alto.
Aprovechando el momento de cantar canciones que no pertenecieron a “Sui Generis”, el cantante interpretó un único tema nuevo, “Distintos”, que escribió en 2023 y que conquistó a toda la gente inmediatamente.
Para seguir con las nostalgias del pasado, recordó a la banda “Porsugieco” cantando “La colina de vida”. Después volvió con lo mejor de Sui Generis, con “Confesiones de invierno”, “Necesito”, “Mariel y el Capitán”, “Fabricante de mentiras” y para rematar con el melancólico, “Cuando ya me empiece a quedar solo”.

La nueva anécdota, ya contada alguna vez también por Charly García, transcurrió en 1975 en Uruguay, a un mes de la despedida de “Sui Generis”; cuando en un concierto cantaron “Botas Locas”, canción que critica a la Dictadura Militar. “Al otro día de cantar, nos vienen a buscar al hotel, –cuenta Nito– nos vendaron, nos tiraron en una camioneta y nos llevaron a un lugar donde nos obligaron a mantener los brazos en alto y si los bajábamos nos golpeaban. Fueron momentos terribles. Logramos salvarnos, únicamente porque Charly les hizo creer que era un tema a favor del ejército. Les escribió la letra de la canción, y en una estrofa que decía “’si ellos son la patria, yo soy extranjero”, cambió la letra y escribió “si ellos son la patria, yo me juego entero”. Obviamente no tenían forma de averiguar la verdad, porque en esos años nada estaba grabado ni era digital.”. Y como era de esperar, después del especial preámbulo que otorgó,el artista empezó a tocar “Botas Locas”, pero esta vez cantada con su letra original.
Anunciando que se acercaba el final y con los gritos de la gente, pidiendo que no se vayan como coro, empezó a sonar el último bloque de Sui Generis, con la fuerza de “Bienvenidos al tren”, “Lunes otra vez” y “El fantasma de Canterville”.
En esos instantes finales, la pasión y la nostalgia que provocaba cada canción al público, ya brotaba por todos los rincones. Y creció aún más con el himno que eligió Nito Mestre para despedirse, “Rasguñas las piedras”, que llevó a los recuerdos entrañables de esas pequeñas cosas, que surgían cuando alguien la tocaba con la guitarra en un fogón de amigos o cuando sonaba en un asalto al llegar los esperados lentos. Momentos únicos que perdurarán en la mente para siempre, al igual que la poesía y melodía de sus canciones que sumergieron a todos en un viaje íntimo, directo al alma del Sui Generis.

TODO SOBRE SU TRAYECTORIA
Nito Mestre es un músico, cantante y compositor argentino, nacido en Buenos Aires el 3 de agosto de 1952, conocido principalmente por ser el vocalista principal y guitarrista del influyente dúo Sui Generis, junto al hoy denominado por muchos «genio del rock argentino» Charly García. Su carrera musical comenzó en su adolescencia, cuando, siendo compañeros de colegio, estableció una profunda amistad con García.
En 1969, ambos cantantes, junto a otros músicos, formaron Sui Generis, un grupo que rápidamente revolucionó la música argentina. El álbum debut de la banda, «Vida» (1974), se convirtió en un hito dentro del rock argentino, explorando un lenguaje musical tierno y novedoso que atrajo a una gran cantidad de seguidores y que aún hoy es considerado un clásico del género.
Tras la disolución de Sui Generis en 1975, debido a las tensiones sociales y políticas que atravesaba Argentina, Mestre formó parte de «PorSuiGieco», un supergrupo del rock argentino de corte folk que reunió a varios de los músicos más destacados de la época, como Charly García, Spinetta y los hermanos Ábalos, entre otros.
En 1976, Nito Mestre fundó su propio grupo, «Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre», banda que definió la escena musical de la época y consolidó su lugar como uno de los artistas más influyentes del rock nacional.
A principios de los años 80, Nito Mestre emprendió su carrera solista, lanzando varios álbumes y realizando giras por América Latina y Estados Unidos.
A lo largo de los años, Mestre se ha ganado el reconocimiento como una de las voces más importantes de la música latinoamericana. Su legado sigue vivo, y en 2013, para conmemorar sus 50 años de carrera, se lanzó el álbum «Mi vida en canciones» y se inauguraron estatuas de bronce en su honor junto a Charly García en Mar del Plata.
En 2021, Nito Mestre dio un paso más en su carrera al estrenar su propio programa de televisión, «Rock and Road TV», en el canal «El Garage TV», donde sigue compartiendo su amor por la música y mostrando su vasta experiencia en el mundo del rock.
Hoy en día, sigue siendo una figura clave en la escena musical de América Latina, manteniendo viva la esencia de su arte y su influencia.
Verónica Janowicz








