A más de un mes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, Global Petrol Prices publicó un ranking para monitorear cuánto aumentó la nafta en los países. El efecto de la guerra en los surtidores es indisimulable desde hace semanas y Argentina no quedó exenta de estas secuelas.
Según GPP, el país se sitúa en el puesto 24 entre 124 naciones: el aumento de 23,8% en las naftas desde el inicio del conflicto en Medio Oriente posiciona a la Argentina por debajo del promedio global de aumentos, pero entre los primeros lugares de la región.
En Sudamérica, Perú encabeza la suba regional con 35,6%, seguido de Guatemala (34,4%) y Panamá (26,3%). La Argentina se ubica por encima de Chile (16,8%), Brasil (7,6%) y Paraguay (7,9%). Se destacan los casos de Colombia y Uruguay, donde los precios retrocedieron 3,1% y 1,2%, respectivamente.
El top 3 mundial es liderado por Myanmar (+100%), Filipinas (+71,6%) y Malasia (+52,4%), mientras que EE.UU. (+31,1%) quedó en el puesto 13 %.

El rol de YPF para contener las subas en Argentina
En medio del trepidante ascenso del precio de la nafta en el país, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, pidió que el Gobierno de la Nación intervenga para “proteger el bolsillo de los argentinos”. En este sentido, aseguró que “ya lo hicieron muchos países que tienen petróleo”, señaló.
Las declaraciones de Kicillof llegan en un momento crucial para el país en términos energéticos: Argentina gana terreno en el mercado gracias a la capitalización de Vaca Muerta y el reciente fallo en favor de la estatización de YPF catapultó incluso más las acciones de la compañía de bandera, que controla 55% de las ventas minitoristas de combustibles.
Al respecto, el economista argentino Damián Di Pace analizó el cuadro de situación y destacó el rol de YPF para amortiguar el impacto del conflicto en los precios. Al respecto, remarcó que la empresa estatal sólo trasladó 1/3 del alza del Brent y congeló precios por 45 días.
Finalmente, el propio CEO de la petrolera, Horacio Marín, anunció ayer que activarán un buffer de precios de combustibles por hasta 45 días. “Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor”, señaló. Y aclaró que “durante este periodo, YPF no trasladará a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio”.
Si bien la noticia fue bien recibida por los consumidores, miles volcaron sus reclamos en las redes por los recientes aumentos que autorizó la empresa. Por el momento, no se comunicó que se daría marcha atrás. La incógnita de fondo vuelve a recaer en el origen de la suba más que en las medidas atenuantes: ¿hasta cuánto podría ascender el precio de la nafta si el conflicto en Medio Oriente se prolonga durante dos meses más?



