Nos encontramos con las competiciones nacionales, internacionales y los Juegos Olímpicos, todos ellos deporte de alto nivel, grandes eventos y marcas de élite en las que no solemos incluir ese otro espacio paralelo e igual de riguroso: los Juegos Paralímpicos cuando el deporte no es solo espectáculo: es vida, es identidad, es comunidad…
Por qué le damos un lugar aquí en «Voces», por que es una apuesta por la diversidad, la visibilidad y la transformación social.
¿Por qué hay menos cobertura periodística para ellos con relación a los «no discapacitados»? ¿Por qué se evita que lleguen sus esfuerzos y sus logros y también esos grandes obstáculos que deben vencer a cada momento, al publico? Acaso no es importante su rendimiento deportivo.
Se convierte ya también es una cuestión de ética: dar visibilidad a la diversidad, romper estereotipos.
Acaso no es un experiencia digna de ser escuchada. ¿De dónde parten esos obstáculos, del mundo del deporte, de la sociedad, desde las instituciones?
Llegan los Juegos Paralímpicos y se les presenta a los atletas, no, se habla de personas con condiciones especiales que parecen superhéroes y o bien se habla de ellos tratándolos como objeto de lástima.
Visiones que lejos de beneficiar a los atletas son problemáticas invisibilizando su identidad, su estrategia de entrenamiento, su sacrificio… cuando en ambos casos son atletas, son seres humanos que compiten y entrenan hasta desfallecer y que defienden sus sueños.
Nos gustaría que desde aquí se partiera a reflexionar sobre los derechos de todas las personas con discapacidad por qué no se trata sólo de inclusión es mucho más y todos lo sabemos y debería existir un debate social enriquecedor sobre discapacidad, igualdad y deporte dejando a un lado esas formas de presentarlos que estigmatizan más que ayudar.
Os voy a mostrar a dos deportistas de elite paralímpicos cuya narración nos muestran las barreras enfrentadas, el acceso a instalaciones adecuadas, los entrenamientos y el reconocimiento. Veremos como las «voces» paralímpicas siempre fluyen con vida aunque hayan sido silenciadas por obstáculos estructurales y sociales.
Gema Hassen-Bey

Os dejo en sus propias palabras su historia:
<<Un accidente me causó una lesión medular. Mi vida dio un giro de 180 grados y me demostró que lo que importa no es andar sino vivir intensamente.
Cansada de escuchar “Tu no puedes” decidí cambiar el chip mental y a partir de entonces cuando me preguntáis ¿Qué tal andas? Siempre os respondo “Sobre ruedas” porque es verdad.
No soy una soñadora, soy una hacedora de sueños.
Así partiendo de una situación difícil he conseguido la primera medalla de esgrima para mi país en unos Juegos de Barcelona 92. Soy medallista paralímpica de esgrima. He vivido 5 Juegos consecutivos. Logrado medallas, premios y méritos deportivos. Licenciada en Ciencias de la Información. Doy conferencias motivacionales. He ideado y presentado varios proyectos de televisión. Me he convertido en la primera persona en silla de ruedas en subir el Teide, La Bola del Mundo y el Monte Abantos con un proyecto solidario de innovación tecnológica y social para facilitar la accesibilidad en montaña para personas con movilidad reducida.
Pero lo importante no es el resultado, sino el camino y el modo de recorrerlo juntos. Si quieres acompañarme y conectar conmigo has llegado al lugar y en el momento adecuado»
Y también he querido acercaros a Martín de la Puente

Soy Martín de la Puente Riobó, tenista profesional, y dedico mi día a día a jugar al tenis en silla de ruedas. El día que nací, 22 de julio de 1999 en Vigo, mi familia percibió que había algo que me hacía diferente al resto de bebés, fue en el Hospital Infantil un equipo de profesionales diagnosticaron mi dolencia: síndrome de Proteus.
Durante los primeros 14 años de mi vida tuve que enfrentarme a 16 operaciones, incluyendo la amputación del pie izquierdo cuando tenía 8 años. Fue en ese momento en el que me di cuenta de que debía adaptarme a la nueva situación. El tenis era mi pasión, y debido a esta operación no podría volver a jugar nunca de pie.
El camino no fue nada fácil. Pero rendirse nunca fue una opción: tuve que aprender a utilizar la silla de ruedas, adaptarme a las circunstancias que presenta este deporte, desplazarme impulsando las ruedas con las manos, empuñar y golpear la pelota con la raqueta, todo al mismo tiempo. El tenis en silla de ruedas es idéntico al tenis convencional, misma pista y reglas, con la única salvedad que la bola puede botar dos veces antes de ser golpeada.
Con apenas 14 años Martín conseguí mi primer Campeonato de España, un hito en la historia de tenis nacional. En las siguientes temporadas conseguí tres veces consecutivas el Campeonato del Mundo sub 18. En 2016 cumplí mi sueño desde que comenzó a jugar al tenis en silla de ruedas: acudir a los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro, siendo el deportista más joven de la modalidad con tan solo 17 años, que acababa de cumplir. En esta ocasión, conseguí obtener un Diploma Paralímpico, el cual certifica mi brillante carrera y el esfuerzo que he puesto en cada entreno. La buena progresión en esta disciplina me permitió acceder a una beca de residencia en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat. En 2024 finalicé mi carrera universitaria, Grado de Administración y Dirección de Empresas.
Voces que hablan por si mismas…
@María José Luque Fernández



