El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, gestó hace meses junto al presidente de los socialistas europeos, Stefan Löfven, la celebración de la cumbre ‘Global Progressive Mobilisation’ que tendrá lugar este viernes y sábado en Barcelona para rearmar a la izquierda mundial.
La idea se gestó entre Sánchez y Löfven y se llevó con muchísima discreción al principio porque había que ‘coser’ entre partidos, explican fuentes de la organización. La complejidad reside en la ambición de la idea que ambos mandatarios tuvieron: unir el discurso de la izquierda progresista mundial en todas las instituciones y a nivel ciudadano en un momento en que parece que las fuerzas reaccionarias toman ventaja en el mundo.
Respecto a este último concepto, los socialistas ya no tienen tan claro que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y lo que llaman ‘fuerzas reaccionarias’ vayan ganando la partida, ya que se encuentran en su momento más bajo, consideraron, y animaron a no temerle, ni tampoco a bajar la guardia.
Con ello, explican que Trump se ha metido en una guerra ilegal que tiene mala salida, sobre todo, para la ciudadanía, mientras que los partidos que siguen al estadounidense están ‘de capa caída’ tras la derrota de Víktor Orbán en las elecciones del domingo en Hungría. Los socialistas son conscientes de que el que será primer ministro húngaro, Péter Magyar, no es de los suyos, pero consideran que será más fácil negociar con él en el seno europeo que continuar en el ‘no’ casi permanente de Orbán a las grandes decisiones comunitarias.
Por otro lado, también destacan la derrota de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en el referéndum constitucional e insisten en que algo está cambiando en el mundo a nivel político y entre la ciudadanía. De todo este conglomerado surgió la idea de no dejarse avasallar y sumar esfuerzos para que las ideas progresistas no se apaguen a nivel mundial y cobren de nuevo fuerza.
A todo esto se suma, según los socialistas, la gran relevancia de Sánchez como líder internacional. El jefe del Ejecutivo ha ido cogiendo peso en la escena internacional, sobre todo, por ser el primero en plantar cara a Trump con invertir tan solo el 2% del PIB español en Defensa frente al 5% exigido y, recientemente, con su ‘no a la guerra’ frente a la intervención en Irán.
A Sánchez le acompañarán el presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, entre las caras más conocidas. Pero también acudirá una representación de los socialdemócratas americanos, de Palestina, numerosos dirigentes de países africanos y de todo el mundo y a todos los niveles: internacional, nacional y del ámbito local. De hecho, los que no pueden asistir a esta cumbre enviarán vídeos o mensajes de apoyo como representación. Tal será el caso del alcalde de Nueva york, Zohran Mamdani.
Y también le acompañarán hasta nueve ministros: el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo; la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Energética y Reto Demográfico, Sara Aagesen; la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares; de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López; de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón; y de Igualdad, Ana Redondo.
El objetivo es reunir a toda la izquierda progresista mundial, que nadie se quede sin representación y de ahí que acudan hasta 20 alcaldes de diferentes países y que políticos, activistas, fundaciones y asociaciones estén representados y poder celebrar así diferentes paneles, debates, reuniones bilaterales y también encuentros a puerta cerrada en los que poder entablar unos puntos en común respecto a las políticas progresistas que se deben aplicar en todos los países y a todos los niveles y poder cerrar estas conclusiones en el plenario que se celebrará el sábado por la tarde.
Estas conclusiones o mandatos serán llevados para su aplicación al Parlamento Europeo, donde los progresistas los defenderán mediante iniciativas; también en parlamentos de todo el mundo y a través de fundaciones y asociaciones. Esta implementación tendrá vigilancia para asegurar su cumplimiento mediante la celebración de más cumbre como esta. Así, desde la organización explican que Barcelona es sólo el principio de muchos encuentros más.
Desde la organización recalcan que se trata de afrontar el presente con perspectivas de futuro y de unir fuerzas para seguir trabajando en soluciones progresistas que son clave para la prosperidad humana. Nada que merezca la pena se construye desde el odio, la apatía o la resignación, insisten. De ahí que se presente el modelo de España como éxito frente a las políticas de la derecha y extrema derecha en varios países y la figura de Pedro Sánchez como el motor del cambio progresista.
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